LaLiga negó ayer, en un comunicado, que el bloqueo de IPs en los últimos días para acabar con las emisiones “pirata” de partidos de fútbol haya sido “masivo e indiscriminado”. El paso más decidido contra esta realidad se dio la semana pasada, antes del derbi madrileño, con la desactivación de la plataforma de DuckVision, una de las más activas.
Esa acción generó las quejas de empresas y plataformas legales que denunciaron haberse quedado también sin emisión. LaLiga sostiene ahora que los portales que se vieron afectados por ese “apagón” son aquellos que la red Cloudflare –la conocen muy bien los que se conectan a estos partidos de fútbol– “ha empleado de manera consciente como escudo digital para ocultar” contenidos ilegales.
LaLiga asegura tener la certeza de que las IPs desactivadas se emplean para distribuir contenidos ilegales sin que las empresas propietarias sean, en muchos casos, conscientes de esa realidad. Ha puesto un buzón a disposición de los clientes afectados por los bloqueos para estudiar caso por caso.
La desactivación de DuckVision el pasado sábado dejó sin fútbol a más de 200.000 personas, solo en España. Lo que hizo Movistar, a instancias de LaLiga, fue bloquear direcciones IP de Cloudflare.
LaLiga defiende esta actuación, que ha servido, recoge la misma nota, “para combatir el acceso ilegal a contenidos”, algunos creados por organizaciones criminales.
Se acusa a la plataforma de colaborar en actividades ilegales como el proxenetismo o la prostitución
Esta asociación de fútbol integrada por 20 clubes va más lejos al acusar a Cloudflare –una gran tecnológica estadounidense– de “colaborar con actividades ilegales como el proxenetismo, prostitución, pornografía, comercialización de falsificaciones, fraude y estafa, entre otras”.
LaLiga sostiene que “más del 50% de las IPs piratas que distribuyen el contenido de LaLiga ilegalmente” están “blanqueadas” por Cloudflare.
Esta asociación recuerda que pese a haber realizado repetidos requerimientos a esa tecnológica estadounidense para que cese su colaboración con sitios piratas, “Cloudflare ha optado por no colaborar y lucrarse de la actividad criminal que ayuda a encubrir”.
La última respuesta de esa empresa a LaLiga llegó el pasado 7 de febrero con excusas tecnológicas tildadas de “inverosímiles e incoherentes”. Así que la única opción que ha quedado ha sido la desconexión.
Esta situación, recuerda el comunicado, no es exclusiva de España; medidas similares se han implementado en otros países para combatir la piratería de contenidos deportivos.