Donald Trump ha asegurado a través de su plataforma, Truth Social, que “hay muchas posibilidades de que esta horrible y sangrienta guerra finalmente llegue a su fin” tras las conversaciones producidas ayer con el presidente ruso Vladimir Putin. Sin embargo, “en este mismo momento, miles de tropas ucranianas están completamente rodeadas por el ejército ruso y en una situación muy difícil y vulnerable”, añade, en un mensaje escrito en mayúsculas, en referencia a los combates en la región fronteriza de Kursk, que el ejército de Rusia está retomando tras la captura de Ucrania y que Putin visitó esta semana en vestimenta militar.
“Ayer mantuvimos conversaciones muy buenas y productivas con el presidente de Rusia”, asegura Trump, refiriéndose a la reunión de su enviado especial, Steve Witkoff, que el Kremlin ha confirmado que se encontró con el presidente ruso en Moscú. Aunque Trump habla en primera persona en su mensaje, la Casa Blanca ha aclarado que se refería a Witkoff: “He pedido encarecidamente al presidente Putin que se les perdone la vida (a los ucranianos). Sería una masacre horrible, como no se ha visto desde la Segunda Guerra Mundial. ¡¡¡Que Dios los bendiga a todos!!!”
Paralelamente, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que aceptó esta semana la tregua de 30 días planteada por la delegación estadounidense en Yida (Arabia Saudí), ha culpado en su cuenta de X a Putin de obstruir las conversaciones de paz sobre el alto el fuego. En una larga publicación, el líder ucraniano asegura que “el mundo ve cómo Rusia está imponiendo deliberadamente condiciones que solo complican y retrasan todo”, en referencia a los matices impuestos ayer por el Kremlin a la propuesta estadounidense, a la que pone como condición que no se siga rearmando a Kyiv. “Rusia es la única entidad que quiere que la guerra no termine y que la diplomacia fracase”, sentencia Zelenski.
“El intercambio de prisioneros y un alto el fuego provisional incondicional de 30 días son los primeros pasos rápidos que podrían acercarnos significativamente a una paz justa y duradera. Ucrania está dispuesta a dar estos pasos porque el pueblo ucraniano desea la paz más que nadie”, afirma el presidente ucraniano. En otra publicación, ha reiterado que “se debe presionar a Rusia” para obligarla a poner fin al conflicto, y ha añadido que “Putin no puede salir de esta guerra porque eso lo dejaría sin nada. Por eso ahora está haciendo todo lo posible para sabotear la diplomacia estableciendo condiciones extremadamente difíciles e inaceptables desde el principio, incluso antes de un alto el fuego”.
El G7 reafirma en Canadá su “apoyo inquebrantable a Ucrania en la defensa de su integridad territorial”
También este viernes, los ministros de exteriores del G7 han reafirmado su “apoyo inquebrantable a Ucrania en la defensa de su integridad territorial” en un comunicado conjunto tras su reunión en Canadá, en la que ha participado el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien estuvo presente en el diálogo en Yida con los ucranianos.
En la primera muestra de unidad de EE.UU. con sus aliados europeos frente a Putin, el grupo de las poderosas democracias asegura en su declaración final que Rusia podría enfrentar nuevas sanciones de Occidente si “no se acuerda el alto el fuego”, según el extracto obtenido por la agencia francesa AFP.
Tras la reunión, Rubio se ha mostrado ante la prensa que “cautelosamente optimista” sobre la posibilidad de que Rusia acepte el alto el fuego. “Examinaremos la posición rusa más de cerca y el presidente determinará entonces cuáles son los próximos pasos”, ha dicho, asegurando que, en las conversaciones en Moscú, Witkoff arrancó de Putin “un compromiso muy positivo y productivo”.
“No será fácil, no será sencillo, pero ciertamente sentimos que estamos al menos un poco más cerca de poner fin a esta guerra y traer la paz”, ha añadido el republicano, y ha reiterado que “las negociaciones implican que ambas partes hagan concesiones”, dando por hecho que Ucrania no recuperará al menos parte de su territorio invadido desde hace tres años por Rusia. “Hay una guerra en curso que no tiene solución militar”, ha señalado, “Ni Ni Rusia ni Ucrania pueden lograr sus objetivos militares maximalistas, la única forma es mediante un proceso de negociación”.