El president del Parlament balear, Gabriel Le Senne (Vox), se sentará en el banquillo acusado de un delito de odio por romper la imagen de Aurora Picornell, sindicalista asesinada junto contra otras compañeras durante la Guerra Civil. Un juez cree que hay elementos suficientes para acusarle de este delito y rechaza el recurso que presentó el político de Vox en contra de esta decisión.
La Audiencia Provincial todavía no ha resuelto el recurso contra el auto en el que se acordó iniciar las deligencias previas, pero el masgistrado considera que, de los hechos investigados, hay indicios suficientes para sostener que puede haber un delito de odio del que podría ser responsable penalment. La resolución solicita una fianza de 40.000 euros para asegurar las responsabilidad pecuniarias.
Gabriel Le Senne rompió la imagen de Picornell durante el debate en el que se iniciaba el trámite para derogar la Ley de Memoria a iniciativa de Vox. Las dos miembros socialistas de la Mesa, Mercedes Garrido y Pilar Costa, llegaron al pleno con la imagen de la represaliadas en su ordenador. Le Senne les pidió que la retiraran para preservar la neutralidad de la Mesa pero se negaron. El president del Parlament cerró con fuerza el ordenador de una de ellas, desgarró la imagen en ese acto y expulsó a las dos diputadas socialistas del pleno.
Varias asociaciones, entre ellas Memoria de Mallorca además de la familia de Aurora Picornell, presentaron una denuncia penal por un delito de odio que finalmente ha prosperado y sentará a Le Senne en el banquillo. En las diligencias previas, el president defendió su inocencia y aseguró que se trató de algo accidental. En su defensa señaló, por ejemplo, que no ordenó retirar las imágenes de represaliadas que portaban el resto de diputados de la oposición.
La oposición tiene previsto activar de nuevo el mecanismo para su revocación
Más allá de las consecuencias penales, también se abre un nuevo escenario político que puede acabar con la destitución de Le Senne como president del Parlament. El reglamento de la Cámara estipula que, en caso de apertura de juicio, cualquier diputado puede quedar suspendido de sus funciones si así lo vota la mayoría absoluta de la Cámara. Marga Prohens favoreció que Le Senne continuará como president en una primera votación en la que se debatió su remoción, pero la apertura de juicio les obligará de nuevo a pronunciarse ya que la izquierda muy probablemente pedirá que se active este mecanismo de suspensión de sus derechos.
Vox rompió sus pactos con el PP en Baleares a instancias de Santiago Abascal, lo que dibuja un nuevo escenario político para Le Senne. De hecho, tras la ruptura por parte de Vox, el PP votó en contra de la derogación de la Ley de memoria. De momento, el PP guarda silencio y asegura que no hace valoraciones. Tampoco Le Senne ha hecho valoraciones, aunque se espera que se pronuncie a lo largo del día.