La “brillante idea” de Trump de vaciar Gaza de palestinos es inhumana, pero tiene precedentes: tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, millones de alemanes fueron expulsados de territorios que habían sido Alemania durante siglos. Así que si uno se fija en el mapa de Polonia, este se movió cual ficha de Tetris geopolítico en función de las decisiones de Rusia y EE.UU. Volviendo a Oriente Próximo, el traslado de población es un crimen de genocidio. Cierto que Hamas es un grupo terrorista, pero pretender expulsar y ocupar un territorio no se puede defender, y menos por parte de Israel. ¿Qué va a ser lo siguiente? ¿Reclamar media Jordania, ya que las tribus israelitas de Gad, Ruben y parte de Manases ocuparon dicho territorio en la antigüedad? Apoyo a Israel en su lucha contra el terror, pero esto es demasiado.
Jorge Ipiña Pando
Bilbao