La Maria, cantar para sanar (★★★✩✩)

Crítica de folk

La artista presentó su disco 'Robina' en el Tradicionàrius

La Maria Lugar y fecha: Centre Artesà Tradicionàrius (21/III/2025)

La Maria, en plena actuación en el Tradicionàrius 

Josep Tomas

La Maria ★★★✩✩

Lugar y fecha: Centre Artesà Tradicionàrius (21/III/2025)

La colaboración entre los festivales Tradicionàrius y Barnasants sigue proporcionando, un año más, propuestas de interés. Fue así como el pasado viernes desfiló por la venerable sala de Gràcia Maria Bartomeu, de nombre artístico La Maria, cantante valenciana a la que ya pudimos ver hace algo menos de un año en el mismo auditorio, y que regresaba a la ciudad para presentar su segundo álbum, Robina. La artista de Oliva (voz, acordeón, pandero) empezaba precisamente en nuestra ciudad la gira de presentación del mencionado trabajo, acompañada en el escenario por Marina Alcantud (teclados), Sílvia Martí (percusiones), y Tere Núñez y Darío González a las guitarras.

Además de todos los temas de su nuevo disco, el concierto incluyó algunas alusiones al anterior L’Assumpció, entre ellas la indispensable Arranquen vinyes, con la que se dió a conocer en redes allá por 2021. También Mon velatori, que quiso dedicar a las víctimas de la gota fría (así como de la manifiesta incompetencia de las autoridades) que asoló diversas ciudades valencianas a finales del pasado mes de octubre.

Robina

Su disco aborda, en primera persona, el camino que transitamos cuando el amor se acaba

“Todos somos el ex de alguien”, vino a decir con buen humor La Maria en un momento de su actuación. Robina aborda justamente, y en primera persona, el camino que transitamos los humanos cuando el amor se acaba, dibujando los sucesivos estadios de caída, hundimiento y reconstrucción, acompañados de terapia en su caso. Una suerte de ruta salvífica basada en la tradición musical de su tierra, reforzada con las posibilidades expresivas de la electrónica, particularmente bien exploradas en lances como Qui s’ha inventat l’amor? 

Fue bello, algo más allá, su pase fandanguero por L’enamorament, con la guitarra eléctrica, las palmas sutiles y una luminosa mediterraneidad reforzando todo el marco. Tampoco cayó en saco el segmento acústico que también formaba parte del programa, con aquel doliente L’u de plorar que señalaremos entre lo más bien resuelto de la actuación, junto a una Havanera papallones en la que el público acompañó su canto.

Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...