El coste de las catástrofes climáticas en España se ha multiplicado por diez desde 1970

Inundación y tormentas

El urbanismo expansivo en zonas vulnerables y un cambio climático que intensifica los fenómenos extremos pone en jaque las áreas más vulnerables

Según la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras, en los últimos tres años se han destinado más de 2.000 millones para hacer frente a indemnizaciones vinculadas al tiempo y el clima

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Varias personas retiran el lodo acumulado en una calle de la localidad valenciana de Paiporta, los días posteriores a la Dana. 

Biel Alino / EFE

El coste cada vez es más alto. Las pérdidas económicas por fenómenos extremos vinculados al tiempo y el clima no paran de crecer década tras década. En los últimos 50 años, el volumen de las indemnizaciones por este tipo de sucesos se han multiplicado por diez. La dana de Valencia del 2024 es solo el último recordatorio de un futuro cada vez más incierto.

Si durante los años setenta el gasto promedio era de 31 millones anuales, en la última década ya supera los 310 millones de euros, según la Estadística de Riesgos Extraordinarios. Son datos que solo tienen en cuenta las indemnizaciones a los asegurados por inundación y tormenta asumidos por el Consorcio de Compensación de Seguros. Esta entidad pública se encarga de indemnizar a los asegurados por daños sufridos sólo cuando ocurre alguno de los acontecimientos extraordinarios para los que fue creado, como una inundación, tempestad, un terremoto o una erupción volcánica o un atentado terrorista, entre otros supuestos.

De las catástrofes vinculadas al tiempo y al clima, el Consorcio solo se encarga de inundaciones y tempestades donde las ráfagas de viento superan los 120 kilómetros por hora. El resto de sucesos, como el temporal de nieve Filomena que asoló el centro de la península en enero de 2021 o los incendios forestales de verano de 2022, son los seguros los que se encargan de hacer frente a estas indemnizaciones.

También los datos de las aseguradoras registran un aumento de los gastos por eventos climatológicos. En los últimos tres años, han destinado más de 2.000 millones a hacer frente a indemnizaciones vinculadas al tiempo y el clima, según la última Memoria Social del Seguro de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras. “La frecuencia de riesgos derivados del cambio climático es alcista, por lo tanto se deben tomar acciones tanto a corto como a medio y largo plazo”, explica Javier Domínguez, de Marsh Mc Lennan, empresa líder en seguros y consultoría.

En un contexto de cambio climático donde los eventos extremos son más frecuentes y más virulentos, no es casualidad que las indemnizaciones vinculadas a la dana sean ya las más altas jamás registradas en la estadística de riesgos extraordinarios del Consorcio de Compensación de Seguros. Son 2.006 millones en indemnizaciones pero serán muchos más. Aun con el proceso de reclamaciones abierto y con más de 238.503 solicitudes en trámite, el Consorcio estima que alcancen entre 3.500 y 4.000 millones. Un importe que sobrepasa las indemnizaciones por inundación y tempestad de los últimos diez años juntos.

Esta cifra es el reflejo de un aumento del capital asegurado en el conjunto de España, pero también de una mayor exposición al riesgo. Ahora hay 62 millones de pólizas —cuatro veces más de las que había en 1990— y más de 6,8 billones en bienes asegurados.

El urbanismo expansivo en zonas vulnerables y un cambio climático que intensifica los fenómenos extremos pone en jaque las áreas más vulnerables. Murcia, Alicante y Canarias concentran gran parte de estas indemnizaciones debido a su alta exposición y densidad poblacional creciente en zonas de riesgo.

“El crecimiento descontrolado y la falta de infraestructuras adaptadas agravan el problema”, señala Abel López, investigador en la Universidad de la Laguna experto en riesgos y adaptación al cambio climático. Estamos asegurando viviendas en zonas muy expuestas a fenómenos meteorológicos extremos”, añade.

El crecimiento descontrolado y la falta de infraestructuras adaptadas agravan el problema"

Abel LópezInvestigador en la Universidad de la Laguna, Tenerife, experto en riesgos y adaptación al cambio climático

El cambio climático altera los patrones de lluvias y temperaturas, y provoca tormentas más intensas y frecuentes. La dana de 2024 descargó 185 litros por metro cuadrado en una hora, el máximo histórico absoluto registrado en España, superando así el anterior récord de 159,2 que cayó en Vinaròs -también en la Comunidad Valenciana- en octubre de 2018.

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A medida que avance el siglo, los sucesos extremos serán más frecuentes y más severos, advierte el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. España se enfrenta a un reto urgente: adaptar sus infraestructuras y su modelo urbanístico para mitigar daños futuros. La alternativa, advierten los expertos, es un escenario donde cada catástrofe sea más costosa que la anterior, poniendo a prueba no solo al sistema asegurador, sino a toda la sociedad.

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