Rocío Carrasco dio ayer su esperada entrevista para resolver todas las dudas planteadas que surgieron en Rocío contar la verdad para seguir viva. La protagonista no eludió ninguna pregunta y se mostró dispuesta a seguir contando su verdad.
Carrasco explicó una de las polémicas de la semana: los motivos por los que no cogió el teléfono a Rocío Flores, su hija. Según la entrevistada, ni ella ni Rocío Flores están preparadas mentalmente para afrontar esta conversación.
En este sentido Rocío Carrasco desveló que este silencio no es un capricho, sino que se lo han recomendado todo el equipo de expertos y psicólogos que la están asesorando en esta etapa de confesión.