Críticos de Vox piden su refundación y acusan a Abascal de secuestrar al partido

Un centenar de cargos

“La actual estrategia podría implicar subordinación a agendas externas, en particular a través de la financiación"

Críticos de Vox aprueban una declaración tras una reunión en Madrid.

Varios de los firmantes posan con el documento llamado la Declaración de Barajas que remitirán a la dirección del partido 

Mónica Lalanda / EP

Cerca de un centenar de exdiputados, exconcejales y actuales cargos autonómicos y municipales de Vox se reunió ayer en Madrid para denunciar a la cúpula del partido que preside Santiago Abascal a quien acusan de haberse atrincherado en el poder y de haberles “robado” y “secuestrado” el partido.

Bajo el lema “Fuerza y Honor”, exdirigentes expulsados, como los exprocuradores de las Cortes de Castilla y León Ana Rosa Hernando y Javier Teira, la exportavoz del Ayuntamiento de Palencia Sonia Lalanda o la diputada balear Idoia Ribas, exigieron la refundación de una formación que, aseguran, “ya no reconocen”. Vox ha sido instrumentalizado “hasta convertirse en un negocio” opaco en el manejo de los fondos, denuncian.

Las críticas por la “falta de democracia interna” y las sospechas acumuladas por el posible desvío de varios millones de euros a la fundación Disenso, que también preside Abascal, han sido una constante en Vox desde su fundación en diciembre de 2013. Y así se han sucedido sonadas dimisiones y ceses como las de los exportavoces parlamentarios Macarena Olona e Iván Espinosa de los Monteros, o el de la exlíder autonómica madrileña Rocío Monasterio.

Pero la reciente dimisión del exvicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan Ignacio García-Gallardo, por la “ley de hierro” aplicada por el núcleo dirigente, y “los potenciales vínculos” de Vox con “intereses extranjeros” en un contexto de reconfiguración del panorama político conservador, han espoleado la cada vez más numerosa masa crítica del partido ultra.

“La actual estrategia podría implicar subordinación a agendas externas, en particular a través de la financiación. Y eso cuestiona la narrativa patriótica de Vox”, han denunciado los críticos que coinciden en señalar a Abascal como el principal responsable de que la formación ultraconservadora esté cada vez “más alejada de los objetivos que fijó en su acta fundacional”.

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El cónclave ha finalizado con la aprobación de lo que han llamado Declaración de Barajas, un documento que aglutina los reproches que hacen a Vox, entre los que destacan la ausencia de democracia interna, las dudas sobre la financiación del partido, la decisión de romper los gobiernos autonómicos de coalición con el PP o la integración del partido en el grupo del Parlamento Europeo Patriotas y la salida de los Conservadores y Reformistas (ECR) de Giorgia Meloni.

En el documento también figuran sus demandas, que se concretan en una vuelta a los principios que inspiraron el manifiesto fundacional de Vox y unos nuevos estatutos para dar más voz a los afiliados. “Somos un grupo de compatriotas enfrentando a la tiranía”, ha resumido el concejal portavoz en el Ayuntamiento de Salamanca, Alejandro Pérez de la Sota.

Si bien los críticos se han quedado satisfechos con la reunión de este sábado, reconocen que su demanda de una refundación de Vox es complicada de satisfacer, habida cuenta de que los dirigentes de la formación “viven muy bien”. En cualquier caso, fuentes del movimiento crítico recalcan que el primer paso ya está dado y el siguiente es enviar la declaración a Bambú y se emplazan a seguir trabajando.

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