El Fraikin Granollers alargó este sábado su buen momento con la séptima victoria en los últimos ocho partidos, y lo hizo ante el Tubos Aranda Villa de Aranda (40-30), que le faltó fuelle en la segunda mitad para mantenerse en el encuentro.
El conjunto de Antonio Rama, pese a las bajas de Ferran Castillo y Andrés Moyano, logró encontrar una buena versión en ataque, y que le fue suficiente para romper el partido en el segundo acto.
Ambos conjuntos comenzaron testándose sin mucha profundidad ni acierto y cometiendo errores que apenas alteraron el marcador en los primeros cinco minutos (2-2, min 5).
Sin embargo, los ataques no tardaron a empezar a carburar, pese a la actividad física, que era insuficiente (7-6, min 10).
El Granollers, con el paso de los minutos, impuso su juego de la mano del central Leo Abrahâo, que cuajó un partido superlativo (12-9, min 18).
La actuación de Pau Guitart bajo palos mantenía a una corta distancia a los suyos, que estaban desaprovechando oportunidades para lograr un mejor resultado (13-11, min 22). Guitart y Roberto Rodríguez fueron los protagonistas, con sus intervenciones, de los últimos compases del primer acto, que acabó con ventaja vallesana por 16-14.
En la reanudación, el Granollers alcanzó su máxima ventaja con un parcial de salida de 2-0 (18-14, min 33). La diferencia llegó a ser de seis tantos, aunque el Villa de Aranda se reenganchó al partido de nuevo (23-19, min 38).
Lo tuvo que parar el técnico visitante, Francisco Javier Márquez, porque no le gustó el rumbo que tomó el encuentro. Con la ayuda de Roberto Rodríguez en la portería, el conjunto de Antonio Rama recuperó la cómoda ventaja de seis goles (30-24, min 46).
Pese a que el Villa de Aranda no se rendía, no lograba frenar el ataque del Granollers, que sacó su mejor repertorio (35-26, min 50). Tampoco sirvió de nada el último tiempo muerto del cuadro burgalés, que acabó cediendo por 40-30.