125 ovejas y 15 cabras, propiedad del Ayuntamiento de Vilamós, en la Val d’Aran (Lleida) pastan desde hace unos meses en terrenos del pueblo. Es el rebaño del proyecto Ovihuec.dat con el que sus el centros de investigación y Ayuntamiento pretenden recuperar antiguos pastos perdidos, disminuir el riesgo de incendios y comercializar carne y leche.
“Por cómo está orientado el Vilamòs, en un incendio tendríamos todos los números para que se nos quemase alguna casa. De ahí nace la idea de hacer lo que hacían nuestros antepasados, cultivar todos los terrenos que están alrededor del pueblo o tener ovejas. Pensamos en tener un rebaño propiedad del Ayuntamiento”, cuenta el alcalde, Oriol Sala.
Los primeros animales llegaron en octubre: ovejas de raza aranesas y ripollesas y cabras de raza florida y ya han comenzado trabajos forestales alrededor del pueblo y en el sotobosque.
“Lo que pretendemos es crear un manual con las instrucciones de cómo montar un rebaño comunitario para que municipios que tengan la misma problemática o parecida puedan implantar en el suyo.
El proyecto está coordinado por el Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA) y cuenta con la participación del Centre de Ciència i Tecnologia Forestal (CTFC), el Conselh Generau d'Aran, el Centro Tecnológico de la Información y la Comunicación de Asturias y el Centro de Investigación en Economía y Desarrollo Agroalimentario (CREDA).
“El objetivo de un rebaño convencional es producir carne y leche. El del proyecto Ovihuec.dat es ecosistémico, afirma el investigador del IRTA y coordinador del proyecto, Toni Dalmau.
“En una zona en que la actividad ganadera privada ha desaparecido, porque los rebaños pequeños desaparecen, donde solía haber pastos aparecen matorrales y donde había matorrales aparecen bosques. Y eso pone en riesgo todo el entorno pirenaico de tener grandes incendios”, agrega Dalmau. “El planteamiento -remarca- es tener un rebaño un poquito diferente a lo que sería un rebaño convencional”.

El rebaño en una nave de Vilamòs.
Para Dalmau, el gran reto es conseguir que esos animales hagan esta labor en el territorio y al mismo tiempo de la oportunidad de llegar al mercado y que el turismo y la sociedad perciban el papel del rebaño.
“Es -añade- como una especie de receta para aproximarnos a este tipo de solución, no solo en este pueblo, sino en otros lugares de España y de Europa que puedan tener dificultades similares. Y por eso hay mucho músculo científico, unos sesenta científicos y tenemos gente que trabaja en la gestión del rebaño”.
El proyecto, detalla Dalmau, intenta crear el pastor del siglo 21 al que le pueda llegar la tecnología con collares de geolocalización y con vallado virtual para poder dirigir el recorrido de los animales.
El grupo asturiano está trabajando en un gemelo digital de los animales para poder ver desde un ordenador qué hacen los animales. “Una pantalla -afirma Dalmau- puede servir no solo para gestionarlo desde el punto de vista de la administración, sino también para mostrarlo también al público en general, podremos mostrar la labor que vayan haciendo los animales a lo largo de los años. Podremos llegar a colegios, a museos o a los turistas”.

Reaño del Ayuntamiento de Vilamòs.
Para poner en marcha el rebaño, salió a concurso una contratación pública a la que se presentó un pasto de ovejas y los promotores alquilaron un corral propiedad de un ganadero que había tenido rebaño hace tiempo y lo utilizaba como almacén.
Para Josep Usall, director general del IRTA, “este proyecto demuestra que pueden existir rebaños comunitarios, de los ayuntamientos, que además de producir carne, puede ayudar a conseguir una gestión más eficiente del espacio, evitando riesgos forestales”.
Análisis de ciclo de la vida
Ovihuec.dat evaluará con la metodología denominada análisis de ciclo de la vida los impactos ambientales. “Queremos mirar qué beneficios tienen la actividad pastoril en las pastos, en promover la biodiversidad, en mejorar la calidad del suelo, en proveer servicios ecosistémicos y ahora que estamos además en un contexto de cambio climático con subida de las temperaturas, en reducir la posibilidad y la intensidad de los incendios forestales”, afirma Montse Nùñez, una de las investigadoras del Irta.
“El ganado come parte de la vegetación, reducimos la masa forestal, con lo que si hay un incendio la posibilidad de que se transforme en un gran incendio se reduce”, aclara Montse Núñez.
La próxima semana comenzarán las quemas programadas para eliminar vegetación seca y reduce la masa forestal en una de las zonas de pastura.
Con un presupuesto de dos millones, Ovihuec.dat cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.