Mucho antes de que Joaquín Guzmán Loera, mundialmente conocido como el Chapo, alcanzara notoriedad por su capacidad sanguinaria, su instinto a lo Houdini para evadirse de la cárcel y su pasión por aparecer en los medios, mucho antes que él, ya estaba ahí Rafael Caro Quintero, el “narco de narcos”.
Según el gobierno estadounidense, Caro Quintero, de 72 años y ahora encerrado en una prisión de Nueva York después de ser extraditado hace cuatro semanas, “fue pionero en el narcotráfico mexicano y en la aplicación violenta del control del territorio de su cártel”.
Caro Quintero torturó y mató a ‘Kiki’ Camarena, un infiltrado de la DEA y ahora EE.UU. clama venganza
Su nombre estará por siempre unido a la tragedia de Enrique Kiki Camarena, integrante de la DEA, la agencia estadounidense en la guerra contra las drogas, que fue secuestrado, torturado durante más de 30 horas y asesinado por órdenes de Caro Quintero en 1985 al descubrir que era un infiltrado en su cártel de Guadalajara, entonces la agrupación dedicada al tráfico de sustancias ilegales más poderosa que existía en México y considerada la primera transnacional. Después fundaría el cartel de Sinaloa en el que se proyectaron el Chapo, que cumple cadena perpetua en Colorado, e Ismael el Mayo Zambada, también a disposición de la justicia en Nueva York.
El caso de Caro Quintero es diferente. Hay ganas de venganza en Estados Unidos, de tomar revancha, de aplicar el ojo por ojo para cerrar el dolor que causó.

El fundador del cartel de Guadalajara, Rafael Caro Quintero, en la corte federal en Brooklyn, el 28 de febrero
Caro Quintero, que ha sido objeto de libros, películas y series, siempre bajo la sombra del que fuera agente anti drogas, el primero asesinado en suelo mexicano, lo tiene muy crudo. Más allá de los gestos simbólicos, como el hecho de que el pasado día 28 fuera llevado ante el juez con las esposas que pertenecieron a Camarena, con su apellido grabado –las facilitó su hijo, juez en California– , o que se permitiera que un miembro de la DEA formara parte de la escolta que lo trasladó al juzgado, su destino se enfrenta a un hecho definitivo como no ha habido igual.
Este miércoles se prevé que regrese al tribunal de Brooklyn, donde todo apunta que la fiscalía anunciará que persigue la pena de muerte contra él.
México no exigió la condición de que no fuera ejecutado, como se hace de forma habitual con los criminales entregados a EE.UU.
Por lo general, cuando México entregaba criminales a EE.UU., siempre lo hacía con la condición de que sus ciudadanos no acabaran siendo ejecutados, según un acuerdo alcanzado con Washington para las extradiciones.
Pero la presidenta Claudia Sheinbaum, dicen que para congraciarse con su homólogo Donald Trump, utilizó otro mecanismo al facilitar el traslado de Caro Quintero y 28 narcos más que no impediría aplicar la máxima pena. Otros tres narcos, entre estos otro muy relevante como Vicente Carrillo Fuentes, podrían seguir el mismo destino fatal.

Rafael Caro Quintero, escoltado por agentes del FBI a su llegada a territorio estadounidense en un aeropuerto de Nueva York, EE. UU., el 27 de febrero de 2025
“Durante 14.631 días hemos mantenido la esperanza, que se hace realidad, de que viviríamos para ver que se hacía justicia”, sostuvo la familia Camarena el mes pasado.
Kiki Camarena, nacido en México y naturalizado estadounidense, facilitó las pistas para dar con localizaciones importantes de producción de droga, como una plantación de más de 1.000 hectáreas de marihuana en Chihuahua.
El éxito se vio empañado puesto que descubrieron su infiltración. Su cuerpo fue hallado muerto y con señales de tortura en una zona rural de Michoacán. La muerte de Camarena provocó un conflicto diplomático entre los dos países. EE.UU. acusó al ejecutivo mexicano de colaborar con los cárteles de los narcos. Com consecuencia, las autoridades mexicanas procedieran a la detención de Caro Quintero. Tras cumplir 28 de los 40 años que le impusieron de cárcel, obtuvo la libertad en el 2013.
En el 2018 se le incluyó en la lista del FBI de los diez más buscados

El FBI incluyó a Rafael Caro Quintero en la lista de los más buscados
Caro Quintero desapareció de inmediato. Estados Unidos criticó esa liberación. En el 2018 se le incluyó en la lista del FBI de los diez más buscados y se ofreció una recompensa de 20 millones de dólares por pistas que llevaran a su escondite.
Su nueva detención se produjo en el 2022. Le habían acusado por presunta implicación en el cartel de Sinaloa. México lo había calificado de “armado y extremadamente peligroso”. Sus hombres le apodaban el César .