Musk amenaza con despedir a los funcionarios que no respondan a un correo justificando su trabajo

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La orden genera confusión después de que varias agencias y departamentos, como el FBI y el Pentágono, hayan pedido a sus trabajadores que no respondan

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Elon Musk sostiene la motosierra que le regaló Javier Milei en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), el jueves pasado en las afueras de Washington.

Jose Luis Magana / Ap-LaPresse

Los trabajadores federales de Estados Unidos recibieron el sábado un correo titulado “¿Qué hiciste la semana pasada?”, en el que debían responder en una lista de “aproximadamente cinco puntos” los “logros” alcanzados con su trabajo. El correo provenía de la Oficina de Gestión de Personal (OPM), aunque Elon Musk confirmó en su red social X que su Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) estaba detrás, e intimidó a los trabajadores con la posibilidad de ser despedidos: “La falta de respuesta se interpretará como una renuncia”.

La fecha límite para responder es esta madrugada (a las 6h del martes en España), pero las consecuencias de no hacerlo son inciertas y han creado confusión entre los 2,3 millones de empleados federales. El correo no citaba la amenaza de Musk, lo que ha generado dudas sobre la legalidad de un despido por desoír la instrucción. Además, los líderes de al menos tres departamentos y agencias se han desmarcado y han pedido a sus trabajadores que no respondan, pues es a ellos a quienes tienen que informar de su trabajo y no a la OPM ni al DOGE.

Musk justifica su instrucción por un supuesto fraude: “Se están utilizando las identidades de fallecidos para cobrar cheques”

En otra publicación en X, Musk insistió en que “el listón está muy bajo”, pues “¡un correo electrónico con algunos puntos que tengan algún sentido es aceptable! Debería tomar menos de 5 minutos escribirlo”. En otro post, justificó la medida alegando que “un número significativo de personas que se supone que trabajan para el Gobierno están haciendo tan poco trabajo que no revisan su correo en absoluto. En algunos casos, creemos que se están utilizando personas inexistentes o las identidades de personas fallecidas para cobrar cheques de pago. En otras palabras, se trata de un fraude absoluto”.

Sin embargo, el hombre más rico del mundo –al que Trump ha dado amplios poderes para desmantelar la administración y ya ha forzado el despido de decenas de miles de trabajadores federales– no aportó ninguna prueba de este supuesto fraude, que está usando como argumento para eliminar programas y subvenciones, y suspender de empleo a trabajadores que en teoría deberían gozar de protecciones laborales. La incertidumbre es todavía mayor para aquellos empleados que estén de vacaciones o cuya situación les impida responder de manera inmediata.

El FBI, el Departamento de Estado y el Pentágono piden a sus empleados que desoigan la orden de Musk y no respondan

El recién nombrado director del FBI, Kash Patel, contradijo a Musk en un correo a sus empleados, en el que les avisó que deben “pausar cualquier respuesta” a la petición de la OPM. “El personal del FBI puede haber recibido un correo electrónico de la OPM solicitando información. El FBI, a través de la Oficina del Director, está a cargo de todos los procesos de supervisión, y llevará a cabo las revisiones de acuerdo con los procedimientos del FBI. Cuando se requiera más información, coordinaremos las respuestas. Por ahora, por favor, no respondan”, decía el correo, obtenido primero por NBC News.

También el Departamento de Estado se ha desmarcado de la instrucción del DOGE. “Ningún empleado está obligado a informar de sus actividades fuera de la cadena de mando de su departamento”, informó a sus empleados un funcionario. El Pentágono envió un mensaje similar a sus trabajadores el domingo y lo publicó en X: “El Departamento de Defensa es responsable de revisar el desempeño de su personal y llevará a cabo cualquier revisión de acuerdo con sus propios procedimientos. Cuando sea necesario, coordinaremos las respuestas al correo electrónico que han recibido de la OPM. Por ahora, por favor, no respondan al correo electrónico de la OPM titulado '¿Qué hizo la semana pasada?'”.

Las órdenes contradictorias han generado incertidumbre entre los trabajadores federales, una nueva realidad a la que se están teniendo que acostumbrar. Una de las primeras medidas del DOGE fue enviar un correo a los funcionarios ofreciéndoles ocho meses de sueldo a cambio de sus renuncias, bajo la amenaza de ser despedidos si no se acogían al plan de bajas incentivadas. El plan fue frenado inicialmente en los tribunales, pero el juez permitió después que se llevara a cabo porque los demandantes no iban a verse directamente afectados. Finalmente, tan solo 75.000 empleados aceptaron la oferta, con el temor de ser despedidos si la rechazaban.

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La comisión externa liderada por Musk tiene unos poderes extraordinarios sin ser formalmente parte del gobierno y, según los demócratas y algunas decisiones judiciales, está invadiendo la autoridad del legislativo al eliminar fondos previamente asignados por el Congreso, que tan solo pueden ser retirados por la rama legislativa del poder federal, encargada de la aprobación de presupuestos.

El presidente de la Federación Estadounidense de Empleados del Gobierno, Everett Kelley, uno de los sindicatos que está liderando la batalla judicial contra las acciones del DOGE, denunció en un comunicado que la Administración Trump, de la mano de Musk, está mostrando ”su absoluto desdén por los empleados federales“.

“Es cruel e irrespetuoso con los cientos de miles de veteranos que llevan su segundo uniforme en la administración pública verse obligados a justificar sus funciones laborales ante este multimillonario desconectado, privilegiado y no elegido que nunca ha realizado una sola hora de servicio público honesto en su vida”, afirmó Kelley, añadiendo que el sindicato, que representa a más de 750 000 trabajadores del gobierno, impugnará cualquier despido ilegal.

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